Esta mañana se conmemoró con una liturgia y una peregrinación el 37 aniversario del asesinato del beato mártir salvadoreño, monseñor Óscar Arnulfo Romero, quien fue asesinado durante la celebración de una misa en la capilla del hospital Divina Providencia en San Salvador.

El recién conformado sub comité de memoria histórica de nuestra empresa, organizó una delegación de trabajadores de ALBA Petróleos de El Salvador, quienes realizaron una ofrenda como recuerdo vivo al pensamiento de este defensor de los derechos de los más necesitados de nuestro país, bandera de lucha que también empuñó nuestro líder histórico Schafik Hándal y el comandante eterno Hugo Chávez en la hermana República Bolivariana de Venezuela. Romero, que fue beatificado el 23 de mayo de 2015 denunciaba en sus homilías los ataques de los cuerpos de seguridad contra la población civil y otras violaciones a los derechos humanos suscitados durante el conflicto armado en El Salvador.

El pasado 28 de febrero, la Iglesia católica salvadoreña envió al Vaticano la investigación sobre una “presunta curación” atribuida a monseñor Óscar Arnulfo Romero y que abre la puerta a su canonización en caso de ser ratificada. El 27 de marzo de 2016, el arzobispo José Luis Escobar Alas, aseguró que la canonización de Romero depende de que el Vaticano confirme “científica y teológicamente” el milagro atribuido a este.

“No me consideren juez o enemigo. Soy simplemente el pastor, el hermano, el amigo de este pueblo” (Homilía 6-01-1980).